DocumentaMadrid- Día 3

AFTER THE RAPE: A ONE WOMAN REVOLUTION IN PAKISTAN (Catherine Ulmer, 2008)- “Nos enfrentamos a ellos por las buenas o por las malas”
AFTERTHERAPETras sufrir una violación colectiva que conmocionó al mundo pero no a su pueblo, la pakistaní Mukhtaran Mai alcanzó la fuerza necesaria para combatir, a su manera, a sus agresores. Reconvertida en superviviente y salvadora de su comunidad, Mai impulsó la creación de dos escuelas para niñas y un centro al que quienes sufren situaciones deviolencia pueden acudir para solicitar ayuda y protección contra sus agresores (que en muchos casos coinciden con familiares o líderes de comunidades próximas). Mediante la observación de lo que ocurre en estos centros, el documental resulta testigo de una sociedad que trata a las mujeres en elementos sacrificados en pos de la familia, lo que las convierte en objetivos principales de venganzas y violencias dirigidas.
Lamentablemente, aunque en el documental se adivina su compromiso con el tema, lo cierto es que el tránsito entre la vida de los protagonistas y las escenas de la realidad diaria se entremezclan en el relato concediendo a Mai un discreto y segundo plano que no consigue vertebrar las historias a su alrededor. Contando con una materia prima poderosa y con la realidad de un pueblo que merece ser contada y denunciada, After the Rape… se pierde en una forma que no hace justicia a su fondo.

LA ONCE (Maite Alberdi, 2015)- “A nosotras nos ha tocado demasiada evolución”

La Once se centra en un grupo de señoras mayores chilenas que, desde que fueron a la escuela hace ya más de 60 años, siguen reuniéndose una vez al mes para ponerse al día y hablar un poco de todo y de nada mientras toman el té con dulces. A través de la observación de estos encuentros durante más de cinco años, el documental muestra a través de cada una de las señoras la radiografía de un país y de unas costumbres que ya están por desaparecer: una actitud y una creencias sobre la vida que, en ocasiones, parecen no saber o querer encajar del todo en el mundo actual.
Con una puesta en escena cercana, que atiende a rostros y detalles (la abundancia en las mesas, la coquetería de retocar el carmín, las miradas censuradoras de soslayo o la presencia de un servicio doméstico al que se le exige eficiencia pero al que se prefiere ignorar), la virtud del documental de Alberdi es la de (con un eficiente y planeado trabajo de montaje) conseguir la complicidad del espectador humanizando a unos personajes que se muestran sin tapujos ante la cámara, recogiendo tanto sus comentarios crueles y mordaces como sus debilidades, que dejan entrever el cariño y la lealtad que se profesan. Un testimonio del demoledor e ilustrador paso del tiempo en la vida de unas buenas amigas.

THE SEVENTH FIRE (Jack Pettibone Riccobono, 2015)- “I want the circle to end”

Pine Point es una reserva india de Minnesota en la que, lejos de las tradiciones y las raíces de la comunidad, las drogas y la marginalidad dirigen la vida de la mayoría de sus habitantes. Centrándose en la vida de Rob, miembro de una banda de gangsters que está a punto de volver a la cárcel por 57 meses, y su casi discípulo Kevin, que como traficante de medio pelo parece destinado a seguir su camino, The Seventh Fire intenta crear una panorámica de la vida en leste lugar decadente. Sin embargo, las pretensiones del documental superan a su contenido, y bellos planos situacionales enmarcan un relato irregular que solo en contadas ocasiones encuentra un camino efectivo para que el espectador logre situarse y empatizar con los perdidos protagonistas. Confusión de intenciones y ausencia de información contextual convierten el trabajo de Pettibone Riccobono en una obra que, como la vida de sus protagonistas (y pese a la presencia de Natalie Portman o Terrence Malick en los títulos de crédito), es una oportunidad que parece perdida.

TELL THE SPRING NOT TO COME THIS YEAR (Saeed Taji Farouky, Michael McEvoy, 2015) – “¿Qué tenemos que hacer?”


Frente al horror vivido en tierras lejanas narrado por soldados estadounidenses en Of Men and War, Tell the Spring Not to Come se centra en el otro lado de su historia: la de los soldados locales encargados de hacer frente a la situación de caos y de guerra que sigue dominando Afganistán tras la marcha del Ejército estadounidense y de las tropas de la OTAN.
Tomando como protagonistas a un comandante y a uno de sus soldados (aunque en realidad todo el escuadrón es centro del relato), la cámara asiste al desarrollo de sus combates y tareas diarias mientras sus voces comparten sus pensamientos acerca de la situación política, su temor ante la creciente ofensiva talibán y las circunstancias personales que les han conducido hacia su alistamiento en el Ejército Nacional Afgano. Siendo testigo de primera mano de la tensión de sus puestos y del peligro de sus misiones, el documental se centra en el sentimiento de caos y de pérdida de un grupo de hombres destinados a dirigir y a defender un país pero que carece de la confianza y los medios necesarios para conseguirlo. Una propuesta valiente que busca contar la guerra desde una mirada diferente: la de quien por honor y compromiso no se atreve a renunciar a pesar de ser consciente de que, a la larga, la victoria es casi imposible.

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