Rafea y el sol (Mona Eldaief y Jehane Noujaim, 2012)

rafea y el sol- viernesdocumental.com

“Si ven que yo lo logro, que trabajo sin avergonzarme de ello, muchas familias dejarán que sus mujeres prosperen”

Cada mes la iniciativa El documental del mes trae a las pantallas españolas y latinoamericanas un documental que acerca a los espectadores a un fragmento de la realidad que, lejos de aparecer en los medios de comunicación, es desconocido por el gran público. Este mes de marzo la historia elegida es la de Rafea, una mujer beduina que consiguió cambiar su vida y convertirse en ingeniera solar.

Sin: El Barefoot College es una institución india que cada año escoge a 80 mujeres (en su mayoría, abuelas y de más de 40 años, ya que son las personas que suelen establecerse de forma permanente en las zonas rurales) procedentes de distintas partes del mundo para formarlas durante seis meses y que puedan aprender un oficio (en este caso, el de ingenieras solares para así llevar la electricidad a sus aldeas y alrededores) y puedan convertirse en mujeres autónomas e independientes económicamente. Una de esas mujeres es Rafea, una madre que vive en el desierto en el Noroeste de Jordania y que sueña con poder darles a sus cuatro hijas una vida mejor que la suya.

La historia detrás de Rafea y el sol es tan poderosa que el documental encierra en sí mismo otras historias dignas de protagonizar su propio relato. Por una parte, el propio Barefoot College, una organización no gubernamental comprometida con buscar soluciones a los problemas de las zonas rurales; por otro lado, la experiencia extraordinaria que genera: durante seis meses las mujeres viven algo que no sólo les reporta beneficios académicos y profesionales (como es el hecho de que lleguen a realizarse y a convertirse en ingenieras siendo prácticamente analfabetas), sino que el viaje es una ventana a un mundo desconocido para ellas, y durante su estancia en la India establecen relaciones de amistad con mujeres que, a pesar de las diferencias (idiomáticas, culturales, religiosas…), se convierten casi en hermanas.
Cualquiera de estas 80 féminas merecería ser la protagonista de este documental, sin embargo, Rafea es la elegida y el espectador comprende rápidamente el por qué: Rafea es la segunda mujer de un marido negligente y controlador del que, a pesar de no recibir ninguna ayuda, depende económicamente. Ella pronto se da cuenta de que su lucha por poder asistir (y permanecer) en el programa de estudio puede no sólo marcar una diferencia para ella y sus hijas (el acceso a electricidad, a una casa y a un trabajo propio), sino para todas las mujeres de su poblado. A través de su esfuerzo y lucha (y con las instituciones de su parte), Rafea inicia un cambio personal que le llevará a enfrentarse a su marido y a esa sociedad patriarcal que la somete, al mismo tiempo que sirve como ejemplo para sus amigas y familiares que ahora comprenden que otro modelo de mujer es posible.

A través de una cámara que no se oculta, el espectador asiste y observa este enorme cambio en la vida de todo el poblado. Mostrando un estilo errante, Rafea y el sol se aleja de una puesta de escena estática (salvo en las transiciones- esos trenes en constante movimiento hacia delante) y observa a los personajes para poder captar en todo momento lo que está ocurriendo en sus vidas. Aunque en ocasiones los protagonistas estén demasiado inmersos en su vida para darse cuenta de la presencia de la cámara (como sucede en las clases o durante las discusiones), la tensión de determinados momentos hace que cambien su comportamiento precisamente por su presencia (el marido de Rafea se niega a hablar delante del equipo), evidenciando una cierta autocrítica y su vergüenza ante determinadas actitudes que no tendrían reparo en mostrar en privado. Por su parte, Rafea encuentra en la grabación del documental un inesperado apoyo y es que, según avanza el metraje, parece sentir la necesidad de explicar y explicarse ante la cámara, tomándose su tiempo para mirarla y hablarle. No obstante, Rafea y el sol es capaz de mostrarse atento también a todo lo que lo rodea, concediéndole espacio a un gran número de planos detalle que contextualizan la historia y a quienes la viven (el creciente maquillaje de Rafea, su despreocupación por el velo, los gestos de amistad entre las alumnas, la cabra que hay fuera de clase en el Barefoot College…).

Realizado dentro de la iniciativa Why Poverty?, Rafea y el sol se enmarca dentro de una corriente de documentales que busca informar al espectador sobre la realidad mundial y hacerle reflexionar acerca de la situación de pobreza en el mundo. Sin necesidad de una presencia externa, estos documentales presentan una historia suficientemente poderosa como para movilizar y ganarse al espectador. Como muestra el documental, Rafea, con su ironía y sus fuerza, no tiene ningún problema para conseguirlo.

rafea y el sol- viernesdocumental.com

FICHA TÉCNICA

Título original: Rafea: Solar Mama
Año: 2012
Duración: 76 min
País: Estados Unidos
Dirección: Mona Eldaief y Jehane Noujaim
Música: Jonas Colstrup
Fotografía: Mona Eldaief
Productora: Noujaim Films

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